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Embarazo durante el verano4 minutos de lectura

embarazo durante el veranoCualquier mujer te lo dirá: un embarazo durante el verano es una de las experiencias más incómodas que puede vivir una mujer. Incluso si tienes un embarazo muy cómodo, con muy pocas molestias, el calor multiplica por cien todos los inconvenientes que puede sufrir el cuerpo durante estos meses tan especiales.

Dormir puede convertirse en una misión imposible, el calor aumentará la hinchazón de los tobillos y la deshidratación puede convertirse en un problema bastante más grave de lo que puede parecer. Por lo tanto, es necesario que te prepares adecuadamente para que los meses de verano no se conviertan en una verdadera tortura.

Así, queremos daros a continuación algunos consejos que esperamos que os ayuden a soportar el calor si vuestro embarazo coincide con los meses de verano.

El embarazo durante el embarazo: Consejos

Prepárate con tiempo

Cuando tu embarazo se confirme, ya sabrás si éste estará avanzado durante los meses de verano o no. Si vas a estar de seis, siete, ocho o nueve meses durante la próxima temporada veraniega, entonces tu pareja y tú debéis preparar vuestra casa para que sea lo más fresca posible con antelación. Por ejemplo, si no tenéis aire acondicionado, os recomendamos que invirtáis en uno lo antes posible, de forma que os salga más barato y esté listo cuando empiecen los calores.

También, pon en práctica diversos trucos para que tu casa se mantenga lo más fresca posible, como mantener las persianas bajadas durante las horas de mayor calor, cambiar las sábanas de la cama con regularidad o no utilices en demasía aparatos y lámparas que produzcan más calor. ¡Unos simples trucos pueden suponer una gran diferencia! ¡Recuérdalo!

Hazte con un gran cúmulo de alimentos frescos e hidratantes

Durante el embarazo, la alimentación es fundamental. Pero ésta es aún más importante durante el verano. A través de la comida, no solo puedes sentirte más fresca, sino que también puedes reponer el agua y las sales minerales que puedes perder con más facilidad a causa del calor. Por lo tanto, elige alimentos frescos, hidratantes y que no necesiten ser consumidos calientes, como sandías, melones, ensaladas, las cremas y las sopas frías. Y, por supuesto, bebe mucho líquido para mantenerte hidratada.

Si estás disfrutando del embarazo durante el verano, ten siempre agua fresca a mano y, también, diversas bebidas con un bajo contenido en azúcar, como el té o los zumos naturales, para aumentar la variedad. Te sentirás mucho mejor y tanto tu bebé como tú disfrutaréis de una mejor salud durante los meses estivales.

Descansa el doble y mantén los pies en alto

Las extremidades se hinchan mucho durante el verano, por lo que esta problemática general del embarazo se complica enormemente durante los meses estivales. Esto es especialmente preocupante en el caso de los tobillos, que sufren la presión tanto del calor como el aumento de peso progresivo que se produce con el crecimiento del bebé. Por lo tanto, para contrarrestar esto, mantén los pies en alto tanto como puedas y descansa el doble de lo habitual. Esto mejorará tu circulación y hará que te sientas mejor durante el verano. 

Huye del sol

Todos los veranos nos recomiendan que no salgamos de casa durante las horas de mayor calor y que no nos pongamos al sol sin protección. Si cualquier persona debe hacer caso a estas recomendaciones, especialmente lo tienen que hacer las mujeres embarazadas. Por lo tanto, evita ponerte al sol durante periodos prolongados o durante las horas de mayor calor. Y, cuando salgas a la calle, acuérdate de echarte protector solar aunque no vayas a la playa.

Como hemos indicado en otras ocasiones, la piel de las mujeres embarazadas se vuelve más sensible como consecuencia de los cambios hormonales y es más fácil que te salgan manchas. Por lo tanto, nunca salgas de casa sin un protector solar de al menos factor 30 y con la cabeza adecuadamente protegida. Asimismo, si te sientes cansada en cualquier momento, no dudes en buscar algún banco resguardado del sol para descansar un poco, pues el calor puede hacer que te baje la tensión rápidamente. Por lo tanto, ten mucho cuidado con el sol y trátalo con respeto. ¡Es por tu salud!

Existen muchas otras maneras de conseguir que el embarazo durante el verano sea una experiencia más llevadera. ¡Sigue nuestros consejos y mantente sana y feliz durante los meses estivales!

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